Las dificultades en la formación de la Villa Comercio impulsaron a sus habitantes a organizarse para mejorar la infraestructura de la población.
A principios de la década de 1990 se inició el poblamiento de la Villa Comercio N° 3 de Pudahuel Sur, proceso que fue difícil para los vecinos del sector debido a que sus viviendas se ubicaban en una zona que no había sido urbanizada y la infraestructura era deficiente. Los vecinos no contaban con servicios de locomoción colectiva, centros de salud, alumbrado público, teléfono ni pavimentación.
Para mejorar sus condiciones de vida, los habitantes del sector se organizaron en la junta de vecinos “Unidos en Trabajo y Progreso” que fue fundada el 10 de octubre de 1992. El trabajo de esta organización se reflejó en la construcción de una sede que contaba con biblioteca y salas para realizar talleres. Además, crearon el boletín informativo “Villa Comercio”, que permitía difundir entre los vecinos las actividades deportivas y culturales que desarrollaban constituyéndose en un espacio de expresión para la comunidad.
Los dirigentes de esta unidad vecinal, Mónica Gallardo y Juan Soto, quienes participaron en su directiva entre 1992 y 1996, recuerdan que uno de los principales problemas que debieron enfrentar los vecinos eran los canales de regadío ubicados alrededor de sus casas, “Nosotros estábamos rodeados de canales, el callejón de los Perros, el lado de Travesía que se conoce, todo eran canales. Entonces llegaba un momento que se desbordaban y llegaba a las casas de la gente el agua servida y llegó un momento en que nosotros cerramos los canales, esas compuertas que tienen (…) También se trató de que se canalizara, que se entubaran, pero nunca lo logramos”. Esta situación era especialmente crítica en invierno, como recuerda Mónica Gallardo.
La participación y la capacidad de organización de los habitantes de Pudahuel Sur les permitieron enfrentar situaciones que afectaban su calidad de vida, como el proyecto de construcción de un vertedero en la comuna y la inexistencia de servicios de salud. Este problema impulsó a esta unidad vecinal a reunirse con otras 13 agrupaciones locales de la comuna y en conjunto lograron la edificación de un consultorio en el sector. A pesar de estas dificultades, la junta de vecinos se organizó para conseguir la construcción de distintos servicios, como colegios municipales, jardines infantiles, una comisaría y la creación de una brigada de bomberos. Además, consiguieron que a la Villa Comercio llegara la locomoción colectiva.
La participación de la comunidad fue fundamental en este proceso pero, según el dirigente Juan Soto, a medida que consiguieron estos cambios el compromiso de ésta fue disminuyendo, “Uno se motiva cuando está la gente participando, pero se desencanta cuando los problemas se solucionan e invitas a una reunión por algún tema que a lo mejor no es tan coyuntural y la gente se resta”, como explica. A pesar de esto, ambos dirigentes se sienten orgullosos de los logros obtenidos.
En esta colección, además de los fragmentos de la entrevista a los dirigentes sociales, se presentan documentos que muestran el proceso de organización de los habitantes de la Villa Comercio, entre ellos el acta de constitución de la junta de vecinos y los boletines que le permitían a esta agrupación informar a la comunidad de sus actividades.