Recordar historias, construir nuestra memoria


> El terremoto que estremeció a Ancud

A un año del movimiento que afectó el centro y sur del país, recordamos el terremoto de 1960 que es el de mayor intensidad registrado a lo largo de nuestra historia.

 

 

18-02-2011

Galería de imágenes
Dionisio Muñoz camina entre los escombros de un salón de billar. Año 1960. Ancud. Donada por José Caro Bahamonde.

El domingo 22 de mayo de 1960, en el sur de Chile, se produjo el terremoto de mayor intensidad registrado por instrumentos científicos, con una magnitud de 9,5 grados en la escala de Richter. En los minutos posteriores un maremoto arrasó lo poco que quedaba en pie, con un resultado trágico de 5 mil víctimas fatales y 2 millones de damnificados.

El terremoto tuvo su epicentro cerca de la ciudad de Valdivia, pero su onda expansiva se extendió sobre las provincias de Cautín, Valdivia, Osorno, Llanquihue y Chiloé. La geografía de esta zona resultó profundamente alterada, dados los cambios en el curso y desembocadura de sus ríos, la configuración de sus costas y la formación y desaparición de islas. En Ancud, localidad ubicada al norte de la isla de Chiloé, el sismo y el tsunami transformaron la forma del litoral y destruyeron la ciudad.

Natividad Soto, antigua pescadora artesanal de Chaicura, pueblo cercano a Ancud, relata que se encontraba trabajando en el mar junto a su esposo y dos pescadores cuando ocurrió el terremoto. Recuerda que se dieron cuenta del peligro en el momento en que las algas se empezaron a hundir y el mar retrocedió. Decidieron bajar del bote y caminar la distancia de  1,5 kilómetro que los separaba de la costa. “Tratamos de cruzar, yo tenía todos heridos mis pies ya, mis botas estaban llenas de barro y cuando llegamos al otro lado a Dios gracias, cruzamos. Ahora para llegar a Mallueco donde yo vivía, imagínese ahí fue lo más terrible (…) nosotros todo lo que pensábamos que con ese movimiento se hubiera caído la casa y aplastado a mis siete niñitos”, recuerda.

Minutos después del terremoto se produjo un tsunami que arrasó con Ancud, específicamente tres olas que alcanzaron entre 10 y 15 metros de altura. Este maremoto arrastró a las embarcaciones que se encontraban en el mar y en el muelle. Un caso dramático fue el de la lancha “Gloria”, que pertenecía a Carabineros y en la cual se embarcaron más de 30 vecinos para protegerse luego del terremoto. La lancha varó entre la isla Cochinos y Ancud, en ese momento la segunda ola los arrastró, “el mar la dio vuelta, la hundió y no se vio más”, explica Natividad Soto.

Durante los días siguientes se produjeron temporales que desbordaron el río Pudeto,  lo que ocasionó la inundación de la ciudad y la destrucción de los caminos aledaños. La infraestructura de Ancud sufrió graves daños, entre ellos la desaparición de los barrios La Arena, Pudeto y El Castillo bajo las aguas del canal de Chacao. El comerciante Egon Wolf relata lo que ocurrió con su negocio familiar: “el agua pasa casi a 16 o 17 metros de altura y destruye todo lo que había de abarrotes. Se alcanza a salvar lo que había de ferretería, las planchas de zinc, esas cosas. Pero quedamos con un negativo, como se dice ahora, muy alto”.

Debido a esta catástrofe la zona sur del país quedó destruida, el gobierno de Jorge Alessandri debió destinar recursos del presupuesto fiscal para reconstruir las localidades afectadas. El aporte de la comunidad internacional fue fundamental, sobre todo en el traslado aéreo y marítimo de ropa, alimentos y medicinas y la creación de hospitales de campaña.

En esta colección se presentan fotografías que reflejan la destrucción de la ciudad de Ancud. Además, se muestran fragmentos de los testimonios de dos sobrevivientes a este terremoto Egon Wolf y Natividad Soto, habitantes de Ancud y Chaicura respectivamente.

 



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