Kilómetros recorridos a pies descalzos para ir al colegio y discriminación hacia niños mapuche son algunos de los recuerdos de alumnos de décadas pasadas.
Las experiencias que han compartido la mayoría de quienes han participado en “Memorias del Siglo XX” hacen referencia a sus recuerdos de infancia y a sus vivencias escolares. En muchos casos, la época de estudiantes es rememorada de forma alegre, señalando la importancia de los amigos y profesores. Sin embargo, otros testimonios describen las dificultades de acceso al sistema escolar, debido a la situación económica de sus familias y a su temprano ingreso al mundo laboral.
Los primeros recuerdos que afloran entre los entrevistados, destacan los obstáculos que debían sortear los alumnos de zonas rurales para recorrer la distancia que los separaba de la escuela. José Rogel, habitante de Quemchi, señala: “el camino era un barrial, entonces era difícil llegar al colegio, en ese tiempo por costumbre uno andaba a pata pelada (…) sobre todo cuando escarchaba, era bien sufrido”. La lejanía de los sectores periféricos de Santiago también dificultaba el traslado, Patricia López relata que desde su casa en la población Dávila tenía que tomar una carretela hasta el bus que la llevaba al Liceo, ubicado en el centro de la ciudad.
Esta situación dificultaba que los niños estudiaran más allá de los primeros años de enseñanza. El vecino de El Palqui, Raúl Jofré explica que “la gente no se entusiasmaba mucho por ir a educarse (…), porque la ciudad quedaba tan lejos del campo”. Para subsanar esta situación, en las principales ciudades había colegios con sistema de internado, donde los estudiantes vivían desde marzo a diciembre.
Otro de los conflictos que surgen en las historias de los entrevistados, es la relatada por Armando Marileo, vecino de Cañete, quien narra una experiencia que sufrió junto a sus compañeros mapuche: “Cuando nosotros éramos chicos fuimos bien discriminados, en los colegios ninguno de los profesores deseaban que el niño mapuche siguiera hablando su idioma, querían españolizarnos”.
Los testimonios coinciden en destacar la importancia del trabajo de los profesores como actores fundamentales en su formación y desarrollo. Los entrevistados coinciden en señalar que la relación con los docentes era de respeto y temor, eran estrictos, y los castigos que se producían en algunos casos eran físicos. Gina Videla, vecina de Andacollo señala: “Siempre me acuerdo de la madre Teresa (…), ella fue mi profesora jefe en el 5° año. Ella tenía un genio bastante difícil, era bastante rabiosa, pero era de un corazón enorme”.
Además de las actividades académicas tradicionales, los establecimientos le otorgaban un especial significado a las actividades cívicas, lo cual se refleja en las imágenes del archivo de “Memorias del Siglo XX”, donde destacan fotografías de actos escolares y desfiles con motivo de conmemoraciones de efemérides destacadas.
Los antiguos alumnos resaltan a sus escuelas como un espacio de entretención y socialización. Durante los primeros años de enseñanza, el descubrimiento de nuevos conocimientos se une a los recuerdos de amigos y juegos como el luche, el trompo o las bolitas. Las remembranzas de la enseñanza secundaria o Humanidades, están ligadas a manifestaciones de protesta ante los conflictos sociales y políticos durante la dictadura o por demandas de una mejor calidad en la educación en la “revolución pingüina” del año 2006 y principalmente a historias de pololeos y “malones” junto a sus compañeros de curso.
En esta colección te invitamos a descubrir diversas historias de la época escolar a lo largo del siglo XX, las que puedes conocer a través de testimonios, fotografías y documentos.