Sánchez Huechicoy, Miguelina
Batería de cañonesBatería de cañones del Castillo de Niebla. Entre los cañones se observa un letrero que decía “Prohibido subir a los cañones”, para cuidarlos.
Una primavera de mujeresCecilia, vestida de blanco y dedicada a la venta de artesanías en hueso, posa junto a dos jóvenes durante un verano en el Castillo de Niebla, en una época en que este lugar recibía pocos visitantes.
Puertas del CastilloPuertas del Castillo de Niebla. La donante comenta: “Recuerdo que las puertas eran muy pesadas, la madera húmeda y la gran altura de cada una. Se abrían a diario para recibir a los visitantes. A un costado se encontraba el antiguo letrero hecho a mano.”
CañónCañón en la batería del fuerte Niebla, se observan los antiguos merlones.
Nostalgia de un recuerdoRosa Aravena, Rosario Canales, conocida como “La Chayito”, Denis Cid y Miguelina Sánchez junto a sus artesanías en la entrada del Castillo de Niebla.
Una buena convivenciaMiguelina y Eduardo en la puerta de ingreso al Castillo de Niebla, en la época en que las artesanas trabajaban en el entorno del monumento.